miércoles, 10 de noviembre de 2010

ALFREDO VILLANUEVA COLLADO






                                      MALA LECHE



    AQUEL AMIGO

                                                A J. P

Aquel amigo de hace muchos años.
La otra noche llamó por teléfono.
Me contó de sus éxitos. Habló del pasado.
Me preguntó que si había cambiado.
Me recordó las farras, las locuras.
Me dijo, ven. Acudí al encuentro.

Ya era un hombre maduro, bien trajeado.
Le acerqué a la luz para verle los ojos.
Cerré los ojos por escuchar su voz.
Su voz. Sus ojos. Sus palabras.
Su mujer. Su prole. Su trabajo.

Hasta que comentó sobre una tarde
y aquel experimento de dos cuerpos
que no tuviera mayores consecuencias
pero del cual ya le era necesario, a su edad,
descansar. Y otra vez accedí a su pedido.
Lo abracé sonriendo. Lo invité a mi casa.
Nos despedimos hasta el tercer día
Lo conté entre mis muertos al salir a la calle.

ESTE ENTRA AL POEMARIO BAJO LAS OBJECIONES DE MI COMPAÑERO DE AQUEL MOMENTO, QUE LO ENCONTRABA PANFLETARIO. PERO YO QUERIA COMBATIR ESA IMAGEN DE PERVERSION QUE SE NOS ACHACA, MOSTRANDO COM EL "MUNDO NORMAL" ES EN REALIDAD MUCHISIMO MAS ABERRANTE QUE EL NUESTRO. EL TIPO DE POEMA POR EL QUE TODAVIA ME BOTAN DE PORTALES LITERARIOS!




PANCARTA

Los heterosexuales
violan viejitas
destripan niños
queman perros
beben y mean
en los dinteles
contaminan
la tierra el aire
con radiaciones
y palabras
confunden
el poder el orgasmo
besan el culo
de dios padre
y cualquier otro macho
que les dé órdenes
se hacen pasar
por padrotes
cuando el placer
que los escalofría
es la tortura
del sujeto.




(Cuarenta y siete y octava)

Allá van, apretujadas
por el pasillo, las locas;
el público las aplaude,
ellas se ríen, comentan
en otro idioma.

La música se calienta:


CABALLEROS, ESTE TEATRO
SE COMPLACE. . .
El ritmo se convierte
en el acorde de una cadera,
línea sinuosa
surgiendo, percudida.

Cuando las medias
yacen en el suelo,
la camisa
entre bastidores,
los calzoncillos
en una esquina

ocurre el milagro:
allí, desnudo, baila Pantera,
quien llama y señala
la ruta al misterio de la piel canela,
la epifanía de la raza de cobre.




Una descripcion afectuosa de la infame y legendaria playa nudista de Riis park en NY:

(playa de Riis Park)

En el autobús a la playa
chiquillas prepubescentes,
aire de putas,
nalgas al aire,
tetitas pálidas.

Ronronean y se ríen
de la procesión fantástica:
locas de pantaloncitos
tan cortos como morados,
correas anaranjadas,
brazaletitos de plumas.

Acompañadas
de los grandes bigotudos
con las carnes apretadas,
tatuajes inverosímiles
en camisetas con mensajes,
y los radios a toda boca.

Todos a la espera del andar en cueros,
reyes y reinas de la parranda,
celebrantes augustos
de antiguas saturnalias.




Cantándolas

Mi madre me decía
que fuera un chico amable y modoso,
no devolviera las pescozadas
ni los insultos, porque no era propio
de bien educados caballeros.
Cuando alguna bestia humana revelara
su abismal arrogante ignorancia,
le compadeciera
en lugar de exponerla al ridículo
porque los cristianos ovejunos
siempre toleraban las fallas ajenas,
siempre presentaban la otra mejilla.

Mi padre me decía
que esperase a los cabrones en la esquina.
Si eran mayores o más grandes
me les fuera encima con un bate
y la ferocidad de un acorralado,
les sacara moratones y sangre,
me diera a respetar, porque este mundo
es de los mansos, no los embolados.
Que utilizara el don de la palabra
como la espada de un arcángel
San Pedro no me negaría el cielo
por romperle la crisma a un insolente.

Ambos me dieron consejos inútiles.
Mami murió de tumores violentos.
Papi murió abusado e intacto.
Tuve más suerte, mi propia muerte
se ha demorado, para darle paso
al cataclismo de una furia justa.
Proyectaré la rabia de mi madre.
No me dejaré violar, como mi padre.
Harto estoy de impuesta hipocresía.
No me queda tiempo para el respeto,
Canto lo que percibo como lo veo.

Hablo por fin en primera persona.
A pulmón exhibo las mediocridades
de la especie, su infinita soberbia,
su caníbales gustos autogenocidas,
su desenchufe del daimon que sirve,
su estupro del don de la palabra,
sus puñetas fallidas, disfrazadas
de altisonantes excrementos poéticos,
mentirosos torahs, biblias, coranes,
democracias esclavizantes,
nacionalismos dictatoriales.

Se acabó la deferente cortesía.
El asco del amor encojonado me impele





Pequeño para bolas

Mi Cristo
sacó a latigazos los mercaderes del Templo
y perdonó las putas.
Hizo de los diez mandamientos uno solo:
amaos los unos a los otros.

Los neocristianos
son ahora los mercaderes dueños del Templo.
Administran las putas en privado.
En público las apedrean,
y predican el odio
en nombre de un libro obsoleto, de cuentos




ÁNGEL EN EL CIRCO
(de esta obra seleccionamos y presentamos el Canto)


VII

Los ángeles aterran. Recién salidos
de los muslos entrelazados de los ríos
y los huevos celestes, húmedos
en cada coyuntura, redescubren
su misión de tentadora calentura.

En cambio, cada primavera,
antiguas mentiras recorren las arterias
de la carne antigua:
no hay sexo dulce para la triste criatura humana,
sino promesas que olvidar.
Se malgasta la vida en los que viven,
les ahoga un raudal de jeroglíficos
y hemorragian,
orinándose en vetas
rojas con pedazos de poetas.

Aterrado
de la visita del informe alado,
uno piensa que es cosa de aprender
o enseñar:
si uno fuera el único discípulo
del rostro que uno lleva,
o el maestro socrático
del rostro de algún otro.
De dónde vienes. Dónde te encuentras. Para dónde vas.

Pero a las preguntas sin respuestas
hay que oponer la profesión de fe,
para que esa fe sea la fruta
de la flor ligera que se ensancha:
a los ríos de sangre no se les restaña
con sangre. Un mendigo es más importante
que toda moda de derecha o de izquierda.
El rebelde se forja rebelándose
contra las mal llamadas r/evoluciones
y el canto general
es una voz como otra voz y cualquier voz
con el derecho de sonar en todo espacio.

De lo que queda . . . ¡león alado
por las llanuras inaccesibles
a los masticadores de palabras,
rugiéndole a la estrella, con un dolor, un asco,
mucha piedad, y un buen oído
para lo que se arrastra!

¿A quién le toca
bregar con el lector, el hipócrita hermano,
y la cesárea del entendimiento?

Cada ángel aterra. Al caer sobre tierra,
lo estremecen orgasmos inocentes,
se recubre de sudor de manzana,
y se va a rezar o putear, o a putear
y rezar, o a putear y a putear,
chupándose un dedito medio crudo,
masticando un chicle de enciclopedia,
hasta que un humano le moja las plumas
al bailarle pegadito de las alas.

                                     Alfredo Villanueva Collado


AVC nació en 1944 en Puerto Rico. Reside en EEUU. Estudió Literatura Comparada.
Poeta cuyas tintas son el sudor, la sangre, el semen y las lágrimas, dice escribir con las
entrañas. Poemarios: Las transformaciones del vidrio. Editorial Oasis, 1985. [Incluido
en De Antiguo Amor] Antología, Pliego de Murmurios. Sabadell, VII-91, 1987. Grimorio.
Colección Murmurios 1988. En el imperio de la papa frita. Editorial Colmena, 1989.
La guerrilla fantasma. Editorial Moria, 1989. La voz de la mujer que llevo dentro. Arcas, 1990.
Pato salvaje. Arcas, 1991. Entre la inocencia y la manzana. UPR, 1996. La voz de su dueño.
Latino Press, 1999. De antiguo amor. Taller del Poeta, 2004. Pan errante. Pontevedra. Taller
del Poeta, 2005. Mala leche. Taller del Poeta, 2006. El jubilado. 2008.



Obra:  DIBUJANDO CON ROSARIOS, 2005? Marcia X.
La obra  de esta  artista  brasileña  fue censurada  por los
organizadores de la exposición "Erotica-Los sentidos del
Arte" en el 2006.   El trabajo fue retirado de la exposición
debido  a la presión  de un  grupo  católico  que amenazó
a la institución bancaria que promocionaba la exhibición.

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